Hace unos días en la fila—para las ventanillas—del Banco, una mujer relativamente joven, interrogaba a su hija de unos 5 ó 6 años, por su mandil preescolar:
- ¿Comiste? espero que sí porque ahora que lleguemos a la casa no tengo ganas de preparar nada…
La niña se balanceaba en una pasa manos, y balbuceaba: Sí, si comí, pero no me gustó la comida…
- Pues más vale que te hayas comido todo porque ya te dije que no cocinaré…
Ya te dije que no me gustóóó, comí poquito…
- Ya te dije que no haré nada, para que otra vez hagas lo que te diga… ¿Y tomaste la medicina? Espero que te la hayas tomado, yo no estoy allí para vigilarte…
La niña dejó de moverse y exclamó ¡no recuerdo mamá no sé si me la tomé!
- Pues te lo ganaste, no te daré de comer y estás castigada…
La mujer vestía uniforme burocrático lo que me hizo pensar que venía de trabajar y no tenía más energía para lidiar con su hija…Y en casos así, que son Madre de hoy ¿Lo serán?

