No, No, No de verdad que a veces me resulta difícil comprender las decisiones de algunos adultos.
La película clasificada “C” o “D” seguramente, con un tema verdaderamente complejo lo que incide en música de armonías tensas, en repercusiones que ambientan suspenso, en altibajos de sonido y definitivamente toda una realización para personas mayores: “FRAGMENTADO”, título del film.
De pronto, una pareja entra a la sala del cine y se aposenta en sus asientos, en las filas medias del lugar. Ella con un bebé en brazos; él con una niña cargada en posición de dormir. Hora de la función: las 9 de la noche… ¿Tienen idea a estas alturas de mi relato, qué fue lo que pasó? No se necesita mucha imaginación.
¿Qué tan urgente es ir a ver una película de adultos, y se lleva consigo a dos pequeños que debieran estar en sus camitas durmiendo placenteramente, y no incómodos en una sala de cine escuchando ruidos extraños, altisonantes, escabrosos, delirantes y que suscitan miedo, ansiedad y zozobra?
Los niños comenzaron a llorar… los callaron.
Los niños comenzaron a gritar… los callaron.
Los niños lloraron y gritaron y ya no pudieron callarlos.
La gente comenzó a abuchear y finalmente los adultos, con sus dos niños retorciéndose, abandonaron la sala… Y después ¿qué sueños habrán tenido esos niños? ¿Los padres habrán comprendido el error cometido? Honestamente lo considero difícil, aunque en verdad deseo que esos pequeños no resulten otros FRAGMENTADOS…

